El Ayuntamiento de Serra, en Valencia, acaba de aprobar un proyecto para procesar restos forestales y convertirlos en combustible para la calefacción de los edificios públicos, con el objetivo de ahorrar 70.000 euros anuales. Así, Serra será el primer ayuntamiento de la provincia de Valencia que utilice este tipo de energía.

La situación geográfica de Serra, enclavada en mitad de la Sierra Calderona, permitirá tratar unas 700 toneladas de los residuos vegetales producidos en la zona para convertirlos en biomasa que alimentará los sistemas de calefacción de los edificios municipales y fomentará el desarrollo de técnicas respetuosas con el medio ambiente.
Por el momento, este sistema de calefacción se ha instalado en la guardería infantil de Serra, pero está previsto que se extienda a otros edificios como el ayuntamiento, el centro médico o el juzgado.

El proceso se inicia con la recolección de los residuos verdes procedentes de los parques, jardines, labores agrícolas o de los propios trabajos forestales.
Tras un proceso de selección y triturado, se procesa el producto hasta obtener los conocidos como ‘pellets‘, que se introducen en las calderas de biomasa y funcionan como combustible ecológico.
Este proyecto implicará una disminución de 22 toneladas anuales en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y también contribuirá a reducir el riesgo de incendios forestales en la zona.