El barrio de la Milagrosa, en Pamplona, contaría en un futuro con una red térmica para ofrecer a los vecinos una alternativa renovable. Para ello se utilizarán las calefacciones de barrio con las que cuentan las viviendas que se construyeron en los años 60, y cuya vida útil se está terminando.

Para llevar a cabo este proyecto, el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra van a suscribir un convenio que implicará un proceso de regeneración urbana y energética que supondrá “la mejora de la calidad de vida de sus habitantes”.


El Gobierno a través de los departamentos de Fomento y de Economía y Hacienda, y de la sociedad pública Nasuvinsa, y el Ayuntamiento, dedicarán recursos técnicos y económicos a implantar la calefacción en el barrio, pero además incidirán en la rehabilitación de los edificios, en intervenciones sobre el espacio público y los equipamientos, “e incluso con posibles medidas de carácter social y económico”, según recoge el documento explicativo. El compromiso y el liderazgo de las administraciones se considera imprescindible en este tipo de procesos, no solo como un “mero agente financiador”, sino como “dinamizador y facilitador”, añade.