Las comarcas del Alt y Baix Penedès producen a través de la vid unas 30.000 toneladas anuales de biomasa, de las cuales 3.000 se destinarán al proyecto Vinyes per calor, impulsado por el Ayuntamiento de Vilafranca en colaboración con bodegas y negocios de la zona.

La iniciativa ha echado a andar este mes de julio y pretende generar 3.000 Kw de energía térmica en primera fase y la creación de tres puestos de trabajo de la empresa de inserción laboral Nou Verd. Este proyecto es uno de los 200 seleccionados por el programa europeo Life +, al que se presentaron un total de 2.000 ciudades. 

El proyecto Vinyes per calor trata de transformar la energía resultante de la poda de las cepas en biomasa sólida para obtener energía calorífica y de refrigeración. Hasta ahora, esta biomasa no se aprovechaba, ya que se quemaba directamente sin beneficiarse de todo su potencial.

Este proyecto se desarrolla a través de un consorcio entre el Ayuntamiento de Vilafranca; Covides, cooperativa vitivinícola; Nou Verd, cooperativa de iniciativa social e Innovi, clúster del sector vitivinícola catalán y bodegas de la zona como Vilarnau y Codorniù.

El objetivo es, según el alcalde de la ciudad, Pere Regull, «promover el aprovechamiento de la biomasa sobrante de la poda de viñedos para generar bioenergía descentralizada y cercana, reduciendo las emisiones de CO2, abaratando la factura de la energía y generando puestos de trabajos».