La retirada de biomasa en los bosques de Andalucía ayuda a prevenir incendios, genera empleo, impulsa el desarrollo de las zonas rurales y lucha contra el cambio climático, algunos de los principales retos a los que se enfrenta la región. El director de la Asociación Andaluza de Empresas Forestales, Javier Loscertales, asegura que "El uso de la biomasa forestal en Andalucía es una apuesta de futuro importante y puede suponer un empleo estable en las zonas rurales. Si ponemos a funcionar los montes andaluces, pondremos a funcionar la economía rural, se generará empleo y la gente podrá quedarse en los pueblos".

Desde que el Plan de Choque por el Empleo en Andalucía se puso en marcha en abril de este año, se han invertido más de 19 millones de euros y generado más de 45.000 jornales.

Javier Loscertales destaca que este proyecto es "un nuevo mecanismo de gestión que implica que se puede cuidar el monte a menor coste, porque se aprovecha un producto que antes no se utilizaba. Eso supone una mejora sanitaria y ambiental de nuestros montes".

Con un presupuesto de 50 millones de euros, el Programa de Mejora Forestal y Regeneración Medioambiental y rural ha puesto en marcha 71 obras diferentes y ha incidido de forma especial en las provincias de Jaén, Cádiz, Almería y Huelva a lo largo de este 2013. La retirada de biomasa permite crear áreas y líneas cortafuegos y generar masas sanas y equilibradas. Al retirarse la vegetación, no solo se reduce el riesgo de incendios, sino que se favorece la salud de los bosques.

Gracias a estas iniciativas, el aprovechamiento de la biomasa para generar energía ha creado un importante tejido empresarial en Andalucía. Loscertales afirma que "hay bastantes empresas que se dedican al negocio de la biomasa. Podemos estar hablando de una generación de empleo en torno a los 2.000 empleos directos, a lo que hay que sumar los indirectos en logística y otros sectores".