La piscina municipal de San Josep, en Ibiza, acaba de reabrir sus puertas tras haber sufrido varias obras de mejora, entre las que destaca la instalación de una caldera de biomasa que sustituye a la anterior de gasoil. La alcaldesa de la localidad, Neus Marí, junto al concejal de deportes, Víctor Lozano, han visitado las instalaciones y han dado datos completos de la obra. 

La obra ha supuesto una inversión de 146.000 euros y ha sido financiada con ayudas procedentes del Programa Comarcal de las Illes Balears LEADER 2007-20013. Es una caldera de alto rendimiento, la más moderna instalada hasta ahora en la isla, según ha informado el Ayuntamiento.

También se ha ampliado la sala de calderas, se ha construído un depósito para el combustible, se ha conectado al circuito de climatización, se han habilitado sistemas de drenaje para la lluvia, se han tomado medidas de evacuación, y se ha intalado una cortina de aire en la entrada de la piscina para evitar la pérdida de calor.

La alcaldesa ha explicado que esta instalación "supondrá un importante ahorro económico para el Ayuntamiento y sobre todo una mejora medioambiental puesto que reducirá en un 70 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero".

"La instalación de este tipo de infraestructuras", ha añadido, "tiene también un beneficio indirecto puesto que al generar una mayor demanda de biocombustible, se fomenta la limpieza de los bosques y se mejora por tanto la protección contra incendios al favorecer la gestión local sostenible de las masas forestales del municipio".

El concejal de Deportes, Víctor Lozano, explicó que durante el tiempo que la piscina ha permanecido cerrada al público se han llevado a cabo diferentes obras  que han supuesto una inversión de 20.000 euros y que han incluido trabajos de fontanería, pintura y reposición del alicatado del fondo de la piscina.

Fuente: Diario de Ibiza