El ayuntamiento de Laguna de Duero, en Valladolid, ha aprobado las licencias para la construcción del silo y las calderas de la urbanización de Torrelago con los votos a favor de todos los integrantes de la Junta de Gobierno. La licencia incluye un plan de seguridad, uno de riesgos laborales y un estudio técnico de las instalaciones.

El alcalde Luis Minguela ha explicado que “se ha convocado una Junta de Gobierno Local con todos los Grupos Politícos para que pudieran conocer y opinar sobre los informes de los técnicos municipales. Hay que destacar que se ha hecho un trabajo muy serio y responsable por parte de los técnicos municipales y que pueden, en gran parte, aclarar las dudas de algunos de los vecinos. Las licencias son un acto reglado y están a disposición de todos los interesados que quisieran consultarlas”.

El concejal de Servicios Urbanos e Infraestructuras Enrique Fernández ha indicado que “desde el Ayuntamiento hemos sido muy diligentes con las empresas, en este caso Dalkia, y vamos a estar muy pendientes de las obras. El Proyecto Cityfied nos parece muy interesante y las obras una oportunidad de futuro para los vecinos de la urbanización de Torrelago”.

La sala de biomasa y el silo estarán soterrados por lo que no existirá impacto visual. Además, un muro de 12 metros de profundidad evitará la entrada de agua en la sala y no afectará a la estructura de los edificios colindantes.

Se instalarán tres calderas de biomasa con una potencia total de 3,5 MW de potencia, que estarán ubicadas en la nueva sala de calderas y que en momentos de necesidad estarán apoyadas por tres calderas de gas natural que sumarán 9 MW de potencia. El combustible utilizado será la astilla que será suministrada en camiones de 24 TN que descargarán en horario de mañana, entre la entrada al colegio y la salida al primer recreo.

Las partículas que no se quemen en el proceso de combustión serán recogidas por un sistema de ciclones situados a la salida de las calderas para evitar su salida al exterior. Serán gestionadas como residuo sin que afecte a la comunidad de propietarios ni a los vecinos.

Se instalará también un sistema para permitir medir el consumo individual de cada vivienda y controlar el uso del sistema de calefacción. Se pondrá un termostato inalámbrico en el interior de cada vivienda para seleccionar la temperatura perfecta en cada momento.

 

Fuente: Noticiascastillayleon.com