La comunidad es referente en el uso térmico de la biomasa. Entre los sectores en los que se utiliza, está la industria de la madera, el sector agroganadero, explotaciones porcinas y avícolas e invernaderos para la producción agrícola y forestal.

Además de estos usos, la biomasa también se utiliza como ejemplo de ahorro y compromiso con el medio ambiente por industrias agroalimentarias y del sector hostelero, utilizándose en hoteles y casas rurales.

Castilla y León ocupa la séptima posición española en generación eléctrica, con 12 instalaciones que producen un total de 25 MWe de potencia, entre la que destacan 10 plantas de biogás, asociadas a centros de tratamiento de residuos sólidos urbanos en los que hay instalado un digestor que genera biogás para generar electricidad y calor utilizado en el proceso.

La comunidad también es líder nacional en la fabricación de pellets, y aporta un 20% de la producción nacional con siete plantas que pueden alcanzar las 160.000 toneladas y otras tres plantas de fabricación de briquetas. Buros es la primera provincia de España en producción de pellets, con 90.000 toneladas al año.

Con el Plan de Bioenergía, la Junta de Castilla y León pretende impulsar el consumo eléctrico de biomasa hasta alcanzar el objetivo de cubrir el 8% del consumo energético de la comunidad con biomasa. El plan está elaborado por las consejerías de Economía y Empleo, Agricultura y Ganadería y Fomento y Medioambiente, vigente hasta el año 2020 y ya alcanza un grado de cumplimiento del 50% en cuanto a instalación de potencia térmica.

Se trata de un plan pionero, único en España, y en Europa solo hay trece estados y diez regiones que cuenten con un plan parecido.