El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado la intención de dar un impulso a la biomasa para aumentar el valor de los montes, reducir el riesgo de incendios y generar una alternativa energética en Galicia.


Lo dijo ayer en el último Debate sobre el Estado de la Autonomía, y aprobó dos líneas de la llamada Estrategia Integral del Apoyo a la Biomasa. La primera de estas líneas consiste en abrir líneas de ayuda de hasta 200.000 euros para que edificios administrativos, familias e industrias del rural sustituyan sus calderas por calderas de biomasa. La segunda, consiste en dar ejemplo e instalar una caldera para alimentar la calefacción del edificio de la Xunta en Santiago de Compostela.


Las subvenciones cubrirán hasta el 100% de la inversión y pretenden que se instalen 1.000 calderas de biomasa en la comunidad, financiadas con 9,3 millones de euros, una parte de los cuales serán aportados por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural.


La Xunta de Galicia quiere aumentar así el consumo de biomasa en un 30% anual y señala el beneficio para el bolsillo del ciudadano, pues prevé un ahorro de 1.000 euros anuales en un edificio familiar y 13.000 en un edificio de servicios.
Con su estrategia de impulso a la biomasa, el Ejecutivo pretende ahorrar 70 millones de euros anuales en su gasto energético.