Además de proporcionarle a tu hogar un calor limpio, eficiente y sostenible, y ahorrar dinero en la calefacción de tu hogar, una estufa de pellets también supone un ahorro importante de tiempo y gastos de mantenimiento. Y es que mantener una caldera de pellets es muy sencillo y muy fácil, porque sus piezas apenas se desgastan. Como mucho, tendrás que cambiar alguna goma de vez en cuando, aunque esto normalmente forma parte del soporte técnico del aparato. Se podría decir que la única tarea de mantenimiento que implica una estufa de pellets es la limpieza. Esta rutina de limpieza, además, es mínima, porque los pellets manchan muy poco y dejan un mínimo residuo de cenizas cuando se queman.

En Grupo Biosan recomendamos realizar una limpieza al final de cada temporada, es decir, una vez al año. En caso de que utilices tu caldera de forma intensiva, deberás limpiarla dos veces por temporada. Como ves, un esfuerzo mínimo que compensa sus grandes prestaciones. 

Además de la limpieza por temporada, deberás vaciar las cenizas de tu estufa cada cierto tiempo. El pellet es un material que se quema casi en su totalidad, por lo que sería suficiente sacar las cenizas una o dos veces por semana. De hecho, 15 kgs de pellets dejan apenas unos cientos de gramos de cenizas, por lo que no tendrás que retirarlas todos los días. La sustracción de las cenizas la puedes realizar retirando el cajón contenedor o con aspiradores específicos. No te recomendamos usar tu aspirador habitual, ya que podría haber obstrucciones o afectar a su uso. En Grupo Biosan ponemos a tu disposición una amplia gama de aspiradores de cenizas para que elijas el que más se ajusta a ti. ( http://grupobiosan.com/aspiradores-de-cenizas.html ). Después de extraer las cenizas, puedes pasarle un cepillo para que la caldera quede impecable para su próximo uso.

 

Como pueden comprobar, el mantenimiento de una caldera de pellets es tan sencillo que apenas te robará tiempo y esfuerzo. Además, son calderas muy resistentes y sus piezas son muy duraderas y eficientes.