Los municipios pontevedreses de Cangas, Moaña y Marín sustituirán calderas de gasóleo por otras de biomasa para fomentar el ahorro y el aprovechamiento de una energía más limpia. La instalación formará parte del plan de la Diputación de Pontevedra que busca sustituir calderas que utilizan energías contaminantes por otras más limpias.
La biomasa es un tipo de energía renovable que proviene del aprovechamiento de los recursos que nos dan los bosques y que no sirven para otra actividad. Así, no solo se trata de una energía limpia, sino que reduce significativamente los costes convirtiéndola en una alternativa eficiente y sostenible.
En el municipio de Cangas está prevista la sustitución de cuatro calderas: dos en el pabellón de Gatañal, una en el ayuntamiento y otra en las pistas de atletismo. En Moaña se sustituirá la caldera de agua caliente y la calefacción de la biblioteca.
Cada vez son más los ayuntamientos que se unen a la biomasa, y plantean la instalación de calderas en edificios públicos, para aumentar el ahorro y la sostenibilidad de sus edificios.