Los usuarios que buscan una caldera son conscientes de la importancia que adquiere el factor medioambiental en su compra, y por eso cada vez más consumidores se deciden por comprar una caldera de biomasa. La biomasa es una energía limpia que contamina mucho menos que los combustibles fósiles, porque tiene un balance neto nulo de emisiones de CO2 a la atmósfera. Además, es más eficiente y económica que el petróleo o el carbón, y al ser material sacado directamente de la naturaleza reduce nuestra dependencia energética de otras empresas, contribuyendo a abaratar todavía más nuestra factura. Otro dato importante es que la creciente proliferación de empresas dedicadas al sector de la biomasa hace que este sector genere empleo a gran velocidad, tanto directamente como indirectamente.

Una vez que nos decidimos por instalar una caldera de biomasa en nuestro hogar o negocio, debemos escoger la que resultará perfecta para nosotros, para sacarle así todo el partido posible y disfrutar de todas sus ventajas.

Tipos de combustible

Existen muchos tipos de calderas de biomasa, y su principal diferencia radica en el combustible que utiliza. Para escoger uno u otro tipo debemos pensar en qué combustible pueden suministrarnos de forma más cómoda en la zona en la que vivimos. En función del combustible disponible en nuestra zona, podemos escoger una caldera de pellets, una caldera de leña, una caldera de huesos de aceitunas… o si queremos disfrutar de una caldera policombustible, que admite varios tipos de residuos.

Almacenaje

El espacio de almacenaje es un aspecto importante que debemos tener en cuenta. Si utilizamos un combustible sólido como el pellet, su capacidad calorífica es la mitad de la del gasoil. Esto quiere decir que si antes utilizábamos una caldera de gasoil, el cambio a la caldera de pellets provocará que utilicemos el doble de combustible, y esto se traduce en un mayor espacio destinado a su almacenaje. Si no disponemos de mucho espacio para almacenar el material, podemos solicitar su reposición más frecuentemente.

 

 

Rendimiento

Las calderas de biomasa no solo se diferencian según el tipo de combustible que utilicen. Además, existen calderas con diferentes rendimientos. Aún así, el rendimiento de una caldera de biomasa suele ser superior al de una caldera de gasoil, por ejemplo, pasando de un rendimiento de aproximadamente un 75-80% a valores superiores al 85%.

Una de las principales ventajas de una caldera de biomasa frente a una de gasoil es que las calderas de biomasa suelen ser modulantes, es decir, que el consumo de combustible es proporcional a la demanda de cada momento. Con una caldera de gasoil, normalmente se quema más combustible del necesario cuando trabajamos con acciones pequeñas, como abrir un grifo de agua caliente.

Seguridad

Antes de escoger una caldera de biomasa, debemos asegurarnos de que cumple todas las medidas de seguridad, para evitar posibles riesgos. Empresas como Grupo Biosan, un referente en la fabricación de calderas de biomasa seguras y eficientes, utilizan los más altos niveles de seguridad en la fabricación de sus aparatos, por lo que resultan una opción rentable de compra.

Además, las modernas calderas de biomasa incorporan sistemas de regulación de temperatura y de encendido y apagado automáticos. Esto nos ahorra muchos esfuerzos, ya que nos permite disfrutar de todas sus ventajas con el mínimo esfuerzo.

 

Mantenimiento

Este tipo de calderas son una de las opciones más cómodas porque su mantenimiento es casi nulo. Bastará con limpiarlas una vez al año y retirar de vez en cuando las cenizas. Empresas como Grupo Biosan incorporan los mejores materiales para ofrecerte una caldera que dure muchos años sin necesidad de realizar ajustes. Además, en caso de que exista algún problema, ponen a nuestra disposición un eficiente servicio técnico para asesorarnos y ayudarnos a solucionarlo.

 

Inversión

Además de sus ventajas técnicas en comparación a otras calderas, las calderas de biomasa pueden ayudarnos a ahorrar mucho. Gracias al precio bajo del combustible en el mercado, su necesidad casi nula de mantenimiento y precios que actualmente nos ofrecen empresas como Grupo Biosan, podemos recuperar nuestra inversión en muy pocos años. Una caldera de pellets para una vivienda unifamiliar estándar puede amortizar su inversión en unos 5 años, ahorrando anualmente unos 1.500 euros en comparación con los gastos derivados de una caldera de gasoil.

Si aún tienes dudas, Grupo Biosan pone a tu disposición los mejores profesionales del sector para asesorarte en tu compra y ayudándote a que tomes la mejor decisión para disfrutar de todo el confort de tu hogar.