El pasado lunes se publicó la autorización ambiental del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) en el Boletín Oficial de Aragón a la instalación de una planta de biomasa de 65,5 MWt en el Parque Empresarial de Andorra, en la frontera con el país.

La instalación tendrá una superficie de 50.319 m², un régimen de funcionamiento de 24 horas/día, 365 días/año y un mes de parada para realizar labores de mantenimiento. El nuevo proyecto plantea una producción eléctrica anual de 159.980 MWh/año.

El proyecto, que fue presentado en 2011 por la empresa Foresta Energía Sierra de Arcos S.L, podría generar más de un centenar de puestos de trabajo en el municipio y cuenta con una inversión de unos 98 millones de euros.

«Cualquier iniciativa que suponga generación de empleo va a contar con el apoyo del Ayuntamiento andorrano» dijo al respecto Ana Cris Pérez, primera teniente de alcalde del Consistorio. Sin embargo, las dudas respecto al consumo de agua que requerirá la planta -715.237 m³ de agua al año- no han sido solucionadas. «Cuando la empresa hizo públicas sus intenciones de instalar una planta de estas características en Andorra nos reunimos varias veces con sus responsables para conocer de primera mano en qué iba a consistir el proyecto y para trasladar también nuestra preocupación ante la problemática del agua», dijo Pérez.

La teniente de alcalde considera que si el Inaga ha valorado favorablemente el proyecto de Foresta Capital también habrá tenido en cuenta las condiciones de agua con las que cuenta actualmente el municipio. «El volumen de consumo de agua que necesitará la empresa para su producción será muy elevado y Andorra, sin la elevación de aguas del Ebro, que parece que está 'dormida' no podrá dar solución a esa demanda», explicó.