Seguro que alguna vez te has preguntado si una estufa de pellets es segura y qué deberías hacer en caso de que ocurra una emergencia. Las estufas de pellets utilizan la combustión para generar calor, por lo que debemos tener en cuenta los peligros que se derivan de utilizar un calefactor que trabaja con fuego.

De forma general, se podría comparar una estufa de pellets con una tradicional de leña, con la diferencia de que este tipo de estufas de biomasa funcionan de forma automática, por lo que son más seguras.

 

Las estufas de pellets tienen ventajas con respecto a las estufas de gas o gasoil que merece la pena tener en cuenta. El combustible (pellets) es mucho menos inflamable que el gas o el gasoil, ya que está hecho con madera prensada de la mejor calidad. Además, los pellets difícilmente explotan, a diferencia de estos otros combustibles.

 

Aún así, hay riesgos que conviene conocer para utilizar estas estufas de una forma correcta y evitar accidentes.

 

Si el ventilador de la estufa de pellets falla, el aparato puede calentarse en exceso porque no expulsa de manera correcta el calor. También puede ocurrir que por un fallo en el aparato, la estufa queme más pellets de lo recomendado y el ventilador no de abasto. En estos casos, la estufa se apaga ella sola, parando la ventilación para que no llegue oxígeno a la cámara de combustión y haciendo el fuego se apague. También echa más combustible a la cámara para apagar el fuego totalmente, y una vez ha dejado de arder, ventila la cámara de combustión para enfriar la estufa.

 

Aunque este es un proceso que nos resultará extraño, y que puede que se acompañe por una señal luminosa o acústica, no debemos temer en ningún momento, porque el pellet es un combustible muy seguro que no explota ni genera grandes problemas. Recuerda que una vez que la estufa se apague debes desenchufarla (nunca antes) y llamar al servicio técnico para que solucionen la avería lo antes posible.

 

Aunque las estufas de pellets no suponen un gran peligro, y en general son muy seguras, hay que avisar bien a todos los miembros de la familia (sobre todo a los niños) para que eviten tocar el cristal de la cámara de combustión, pues es el único punto de la estufa que se calienta mucho y puede darnos un susto.

 

Otra de las grandes ventajas de una estufa de pellets es que se evitan riesgos por inhalación de monóxido de carbono, ya que funcionan con un chorro de aire fresco, que está en continua circulación.

 

Queremos recordarte que las estufas de pellets deben cumplir con todas las normativas vigentes y seguir unas normas de fabricación y estar homologadas. Lo mejor es confiar en fabricantes que produzcan este tipo de estufas según la normativa europea y española, que nos garantiza un producto de muy buena calidad y el cumplimiento de todas las normativas de seguridad. El mercado de la biomasa todavía está en plena expansión y muchos usuarios optan por hacerse con una caldera fabricada en países como China, que son más baratas pero que pueden no cumplir con estas normas de seguridad que nos dan tranquilidad y nos aseguran un perfecto funcionamiento del aparato.

 

En Grupo Biosan somos fabricantes de estufas de pellets de confianza, que cumplen con todos los requisitos técnicos y las normas de seguridad vigentes, y que te garantizan un producto eficiente, seguro y económico para la tranquilidad de toda tu familia.